jueves, 12 de noviembre de 2009

Cap. 3


Cayó otra gota, esta vez más alejada, junto a la cama, y otra, y otra…


Las gotas empezaron a caer a su alrededor, las pompas se movían cada vez más deprisa, parecían pelearse, el suelo se iba encharcando, ella se estaba mojando, sin ser capaz de emitir ningún sonido corrió hasta su cama, se subió y se encogió en una esquina, contra la pared, el techo sembrado de estrellas que solía mirar cuando buscaba el sueño han desaparecido, están cubiertas por esa masa de esferas, esferas que siguen girando, cada vez a más velocidad y el flujo de ¿agua? cada vez era mayor, seguía mojándose, al tocarse la cara se dio cuenta de q no solo el agua le caía, también sus lágrimas.

Acurrucada, con la cabeza entre las rodillas, completamente empapada, entre sus piernas veía la poca luz que aún entraba por la ventana.

¡plots!

Ese sonido la sacó de su letargo, lo que nunca espero, (y eso que creía que ya nada la sorprendería), fue lo q vio, allí a su lado había una…¡¡ rana!!.

Sí, era una rana, o lo más parecido a ello que había visto, no era muy grande, como mucho del tamaño de uno de sus puños, lo que le hacía dudar si realmente era o no ese anfibio era su color, nunca había visto una rana púrpura, aunque tampoco había visto hasta hoy que su cabeza se abriera para dejar salir pompas de jabón.

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