En un país multicolor, nació una oveja bajo el sol y fue famosa en el lugar, por ser la primera oveja clonadaaaaaa
El otro día, el 31 si no me equivoco, estando en el pueblecito este al que fuí a comerme las uvas, paseábamos intentando superar la resaca de la noche del 30, (sin uvas las noches son más divertidas), llegamos a la puerta de un supermultimega comercio de esos que tienen todos los pueblos turísticos, con miles de camisetas de esas que son todas iguales lo único q cambia es la ciudad en la que “Alguien que me quiere mucho me ha traído esta camiseta de ……. póngase el pueblo que se le de la gana”. Yo en ocasiones me he planteado comprarme una de cada pueblo, pero todas la misma, que solo cambie la localización, unas 365, 368 por si acaso, no tendría que plantearme nunca que me pongo.
La cuestión es que en la tiendecita, bueno tenía más de 300 metros cuadrados y podías comprar desde un bañador, a una bufanda, un banco para el jardín y un maniquí para colgar las chaquetas. ¡viva el comercio rural!
Pero no, eso no me sorprendió, ni los dedales, ni los mil botijos, fue ella, allí estaba, entre el resto de peluches, de repente la ví. Algo en mi interior cambio, durante el primer minuto la observaba detalladamente esperando que fuera una oveja de los kuxuumuxuxusuuuuuuuuuu esos, pero no, no lo era, era Dolly la oveja clonada, si es triste ser famoso por ser una copia, (aunque podríamos discutir sobre el panorama musical actual), más triste es que se comercialice un peluche con la imagen de ese animal MUERTO, sí, era una copia de el cadáver de Dolly, igual el extraño ser que diseñó dicho “juguete” esperaba q pareciese una linda oveja dormida, pero no, no es eso lo q parece, se ve, se reconoce a la legua la imagen de la muerte, ese espatarramiento en sus patitas, esa caída de ojos, cerrados por supuesto, pero si tenía hasta un trozo de lengua asomando por su inerte boca.
Llegué a pensar q mi imaginación me jugaba una broma, y fui en busca de ayuda, encontré revoloteando en una estantería de ropa a una amiga, y le pregunté…
- ¿qué te parece el peluche?
- Anda una oveja, ¿y qué tiene q ver eso con el pueblo?
- No lo sé, pero...¿te gusta?
- A ver… ¡Hostia está muerta!!!
- No, está dormida
- Está muerta, que yuyu, esto no se lo compres a un niño
- Gracias, no estoy loca…
Y volví a depositarla en su estantería junto a los otros 30 o 40 cadáveres, en diferentes tamaños, y aturdida abandoné la tienda tras haber comprado un bonito e inútil imán de nevera.
He intentado olvidarlo, lo lograré, al fin y al cabo el mundo está lleno de imágenes de gente que murió, aunque claro que no retratan su ultima imagen, pobre Dolly, naciste siendo una copia, y tu cadáver ha dado para una colección de peluches, eso sí, copiados de ti, ohhhh, ahora eres tú la inspiración, la original, lo q no logró la ciéncia lo ha logrado el marketing.


